RUMI:Amor wanka

CUENTOS EN CASTELLANO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sugerencias

 

Doña

Antuca

Autora: Bertha Rojas López

Dice que: Doña Antuca la muca, no se va casar, porque el vestido blanco de encaje, le queda mal. Hace cinco meses atrás, le quedaba bien. Cuando ella se vestía con el traje, parecía un blanco tulipán.

Ahora, doña Antuca la muca está gorda, con la barriga redonda, como una calabaza. ¡Qué pena ! ¿Qué le habrá pasado?

Doña Antuca, la muca, ya no se va casar, porque la corona de blancas rosas, el viento lo arrasó.

Antuca la muca, ya no se va casar, ahora, dando vueltas, en el patio de su casa está.

Antuca la muca, ya no se va casar, ahora soñando está, con su hijito llorón.

El zorzal y la lombriz

Autora: Bertha Rojas López

Una tarde lluviosa descansaba un hambriento zorzal sobre la rama de un molle, de pronto vio asomar la cabeza de una lombriz. El zorzal se entusiasmó, violentamente cayó sobre el barro. La lombriz, hábilmente se ocultó. El zorzal, agresivamente escarbó la tierra hasta encontrarla.

Ella con voz temblorosa le dijo: ¡ Por favor! Ahora no. No puede hacerlo, porque tengo que auxiliar a mi madre. Ella se está ahogando allá.

El astuto zorzal le dijo: - Bueno no te comeré, puedes ir a auxiliar a tu mamá. La inocente lombriz, salió y arrastrándose por el charco, aparentemente se alejó del peligro.

El zorzal lo miraba sin pestañear. Levantó vuelo y de un par de picotazos se lo comió. El valiente sacudió sus alas, mostrando su poderío; pero éste, no se había percatado la presencia del gavilán justiciero. Zass.. de un aletazo le privó y … se lo comió.

 

 

La zorra y

la comadreja

Autora: Bertha Rojas López

A la seis de la tarde, cuando el sol se acostaba y los labriegos bostezaban, apoyados en el poyo de la oscura cocina. Una zorra que andaba apresurada se encontró con Aleja, la anciana comadreja que, venía cargando a cuestas sus años, rumiando su amargura y peinando recuerdos del ayer.

- Buenas noches doña Aleja. ¿De dónde viene tan cansada y asustada? - Preguntó la zorra.

Aleja respondió. ¿Qué de dónde vengo? Quieres saber? Fui al entierro de mi compadre, el zorro Andrés, seguro que lo conocerías, él vivía, por ahí, cerca a tu cueva. Él fue gordo. No lo ¿recuerdas? ¿Sabes cómo murió? El atrapó a mi vecina, la pequeña, comadreja. Hace tres días atrás. Hoy se enterró, pobrecito mi compadre. ¿Qué te parece?

¿Por qué murió, tu compadre Andrés? Replicó la zorra.

¡Ah…! Las comadrejas tenemos sangre venenosa y nuestro hueso es púa de acero, perfora los intestinos. Nosotras matamos después de muerta a todos los que nos comen, incluso a los pumas.

La zorra, al escuchar la historia, se quedó atónita mirando el vacío.

La comadreja aprovechó, para escabullirse por entre los arbustos espinosos.

Taller literario "RUMI"

Jr. Lima 1811 - Huancayo -Perú

Teléfono Celular 064- 9919188